Las buenas o malas influencias en la adolescencia

La adolescencia es una etapa de la vida del ser humano, la cual se caracteriza por cambios, en el aspecto físico; psicológico y social.

En el aspecto psicológico se produce un aumento e inestabilidad en las emociones, así como pueden estar alegres y efusivos de pronto pueden estar deprimidos, les cambia el estado de ánimo con mucha facilidad y piensan que sus padres son los seres más incapaces de entenderlos. Por lo que llegan a la conclusión que sólo los amigos los pueden entenderlos.

Las relaciones con los iguales con frecuencia le sirven de modelo para las futuras relaciones como adultos, compartiendo sentimientos, dudas, temores y proyectos, que difícilmente lo hacen con sus padres. Creen que los compañeros les ayudarán en las decisiones para conformar su propia identidad, rompiendo con los lazos familiares por lo que solicita desesperado el apoyo, la aprobación y la seguridad que le proporciona el grupo de sus iguales.

Los padres debemos de intentar ponernos en la piel del joven, quien aparte de los cambios hormonales que está produciendo, está definiendo su personalidad.

Es mas o menos a partir de los doce años donde  se pone a prueba la fortaleza de lo impartido en la familia, como enfrentar situaciones de riesgo, tomar decisiones, afianzar su autoestima, seguridad y ante todo, elegir con criterio.

Cuando estamos en grupo, dejamos de actuar como personas individuales, y nuestros comportamientos suelen estar influidos por el conjunto. Por eso, en edades críticas especialmente, tales como la adolescencia, se tienen comportamientos que pueden ser muy distintos a cómo se actuaría estando sólo, sin el grupo. La psicología de grupos está muy estudiada, y verdaderamente es un fenómeno muy curioso, hay gente que si viera lo que es capaz de hacer en grupo, se echaría las manos a la cabeza. Al estar inmerso en un grupo, dejamos de tomar las decisiones por nosotros mismos, y se convierten en decisiones grupales.

El educar a un hijo no es tarea fácil, pero debemos implicarnos lo máximo posible para trasmitir unos valores tan importantes en nuestros hijos. Un diálogo constante, a partir del cariño, es la base de toda buena relación y por ende estaremos ayudando a que nuestro hijo se forme una personalidad lo más saludable posible.

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s